| Vista de Villaumbrales |
Villaumbrales pertenece a la Comarca de Tierra de Campos, provincia de Palencia, sobre una inmensa llanura, rodeada de trigales, viñedos, cebada, centeno y avena.
En Villaumbrales se han localizado yacimientos de la
época de Hierro y de la época de los Romanos. De la época de Hierro estamos
hablado de la segunda Edad del Hierro (S. IV – I a. C.), en esta etapa hay una
utilización masiva del metal y por el otro uso del torno para la elaboración de
las cerámicas, dejando de ser en muchos casos producciones locales que pasarán
a tener carácter industrializado, alcanzando su máximo desarrollo en vísperas
de la conquista romana.
| Plaza del Ayuntamiento de Villaumbrales |
| Fuente de los caños de Villaumbrales |
De la época Romana, a la llegada de los romanos a la
Península, en el 218 a. C., las tierras estaban ocupadas por el pueblo de los
vacceos. En el 99 a. C., se produce una revuelta de celtíberos y vacceos
venciendo a Coelio Caldo. Roma envía a la Península en el 98 a. C. a Tito Didio
quien propina un duro escarmiento a los sublevados. La cercanía a Intercatia
pudo suponer a Villaumbrales, un pequeño asentamiento agrícola-pastoril durante
la época Romana, manteniéndose éste en el período visigodo, ya que algunas
reliquias de este pasado han sido halladas en sus campos.
La llegada de los árabes (711), supondrá la despoblación
de muchos núcleos de población, entre ellos los de Tierra de Campos a la cual
atacó Muza, por lo que o murieron o huyeron los pocos habitantes que tuviera
Villaumbrales.
Fue en la época de Alfonso III, cuando las casas volvieron
a levantarse: “Poblo ese rey Alfonso en los Campos que dicen godos y estos son
tierras de campos y toro..”
En el primer tercio de S. X, llego desde Roma el cardenal
Raymundo en peregrinación a Santiago, portando valiosas reliquias. Viéndose
viejo y con escasas esperanzas de volver a San Pedro, pidió a la reina doña
Teresa Ansúrez alguna vieja iglesia que pudiera regentar hasta su muerte. La
esposa de Sancho “El Gordo” acudió a sus hermanos Fernando, Gonzalo, Nuño y
Enrique Ansúrez, Señores de Monzon, quienes le concedieron la iglesia de “Santa
María Dehesa Brava”, o también llamada “Santa María de Husillos”. Instalado el
cardenal, construyó junto a ella una abadía de la cual fue Abad. La comunidad
comenzó a recibir donaciones, siendo una de las primeras la de doña Teresa
Ansúrez, del poblado de San Julián (despoblado existente entre Villaumbrales y
Fuentes Quintano, despoblado cercano a Fuentes de Valdepero).
Años más tarde ya en el S. XII, Alfonso VIII “El de las
Navas”, queriendo favorecer a su repostero Fernán Sánchez por los servicios
prestados, le entregó Villaumbrales como señorío. Dicha posesión estuvo en las
manos de sus descendientes, hasta 1218 en que pasó a don Rodrigo Giménez de
Rada, arzobispo de Toledo, pasando las rentas de la villa, alas arcas
arzobispales.
El S. XIV trajo a villaumbrales importantes
acontecimientos; por un lado, la llegada en 1331 de Alfonso XI para
entrevistarse con don Juan Manuel y don Juan Nuñez de Lara, sobre la demanda
del futuro de Gibraltar. Cuatro años más tarde, el arzobispo toledano Gimeno de
Luna, cedió a Leonor de Guzmán, favorita del rey, el señorío de Villaumbrales,
el cual era poseedor. Dicha cesión suscitó fuertes críticas, ya que parecía
reconocer la unión existente entre ambos. A la muerte del arzobispo, le sucedió
su sobrino Gil de Albornoz en la sede toledana, teniendo lugar durante ese
período el primer pleito entre Villaumbrales y la Abadía de Husillos. La causa
de él, estriba en la posesión del despoblado de San Julián (se despobló en
1160). El arzobispo, como señor de la villa hubo de tomar partido en el pleito,
siendo agraciado en él Villaumbrales.
Muerto Alfonso XI le sucede Pedro I, el cual no mantenía
buenas relaciones con don Gil. Este hecho supuso el abandono de Toledo, para
integrarse en la corte papal de Avignon, donde residía el Pontífice. La ayuda
prestada en la toma de los Estados Pontificios le valió el abadengo de
Husillos, lo que le supuso en el segundo pleito tomar partido por la Abadía contra
los intereses de Villaumbrales.| Iglesia de San Juan de Villaumbrales |
Permaneció Villaumbrales bajo mandato del arzobispo varios siglos
durante los cuales fue amurallada como recinto señorial, a la vez que seguía
pagando alcabalas y tercias. La jurisdicción de Toledo acabó en 1574, cuando el
Papa Gregorio XIII otorgó el señorío de Villaumbrales al rey Felipe II, por la
defensa de la cristiandad hizo con sus tercios y naves, en Bélgica y Lepanto.
El otorgamiento llevaba consigo: elección de alcaldes Mayor y Ordinario;
Regidores, Alguaciles..etc, así como obtener de sus rentas cantidades
inferiores a 40000 ducados. Ante la escasa aportación económica que hacía la
villa, los consejeros del rey le aconsejaron venderla, pensando en el
vallisoletano Andrés de Lespes como comprador, a quien le cupo la inmensa
satisfacción de poseer tan hermosa población.
| Torre de San Pelayo |
Pocos sucesos ocurrieron en Villaumbrales por entonces, hasta principios
del S. XIX, fecha en la que comienzan las obras del “Canal de Castilla” a su
paso por Villaumbrales. Con su construcción se intentaba un transporte de
mercancías más rápido entre la meseta y el puerto de Santander, desde el cual
serían trasladados a diferentes puntos del mundo.
En
otras dos empresas contribuyó a finales del S. XIX e inicios del XX : Permitió
a la línea férrea Palencia-León-Galicia, de paso por sus trigales; asimismo dio
provisión de teja a los monjes cistercienses de “
No hay comentarios:
Publicar un comentario