martes, 26 de agosto de 2014

HISTORIA DE VILLAUMBRALES

Vista de Villaumbrales

Villaumbrales pertenece a la Comarca de Tierra de Campos, provincia de Palencia, sobre una inmensa llanura, rodeada de trigales, viñedos, cebada, centeno y avena.
En Villaumbrales se han localizado yacimientos de la época de Hierro y de la época de los Romanos. De la época de Hierro estamos hablado de la segunda Edad del Hierro (S. IV – I a. C.), en esta etapa hay una utilización masiva del metal y por el otro uso del torno para la elaboración de las cerámicas, dejando de ser en muchos casos producciones locales que pasarán a tener carácter industrializado, alcanzando su máximo desarrollo en vísperas de la conquista romana.


Plaza del Ayuntamiento de Villaumbrales

Fuente de los caños de Villaumbrales

De la época Romana, a la llegada de los romanos a la Península, en el 218 a. C., las tierras estaban ocupadas por el pueblo de los vacceos. En el 99 a. C., se produce una revuelta de celtíberos y vacceos venciendo a Coelio Caldo. Roma envía a la Península en el 98 a. C. a Tito Didio quien propina un duro escarmiento a los sublevados. La cercanía a Intercatia pudo suponer a Villaumbrales, un pequeño asentamiento agrícola-pastoril durante la época Romana, manteniéndose éste en el período visigodo, ya que algunas reliquias de este pasado han sido halladas en sus campos.
La llegada de los árabes (711), supondrá la despoblación de muchos núcleos de población, entre ellos los de Tierra de Campos a la cual atacó Muza, por lo que o murieron o huyeron los pocos habitantes que tuviera Villaumbrales.
Fue en la época de Alfonso III, cuando las casas volvieron a levantarse: “Poblo ese rey Alfonso en los Campos que dicen godos y estos son tierras de campos y toro..”
En el primer tercio de S. X, llego desde Roma el cardenal Raymundo en peregrinación a Santiago, portando valiosas reliquias. Viéndose viejo y con escasas esperanzas de volver a San Pedro, pidió a la reina doña Teresa Ansúrez alguna vieja iglesia que pudiera regentar hasta su muerte. La esposa de Sancho “El Gordo” acudió a sus hermanos Fernando, Gonzalo, Nuño y Enrique Ansúrez, Señores de Monzon, quienes le concedieron la iglesia de “Santa María Dehesa Brava”, o también llamada “Santa María de Husillos”. Instalado el cardenal, construyó junto a ella una abadía de la cual fue Abad. La comunidad comenzó a recibir donaciones, siendo una de las primeras la de doña Teresa Ansúrez, del poblado de San Julián (despoblado existente entre Villaumbrales y Fuentes Quintano, despoblado cercano a Fuentes de Valdepero).
Años más tarde ya en el S. XII, Alfonso VIII “El de las Navas”, queriendo favorecer a su repostero Fernán Sánchez por los servicios prestados, le entregó Villaumbrales como señorío. Dicha posesión estuvo en las manos de sus descendientes, hasta 1218 en que pasó a don Rodrigo Giménez de Rada, arzobispo de Toledo, pasando las rentas de la villa, alas arcas arzobispales.
El S. XIV trajo a villaumbrales importantes acontecimientos; por un lado, la llegada en 1331 de Alfonso XI para entrevistarse con don Juan Manuel y don Juan Nuñez de Lara, sobre la demanda del futuro de Gibraltar. Cuatro años más tarde, el arzobispo toledano Gimeno de Luna, cedió a Leonor de Guzmán, favorita del rey, el señorío de Villaumbrales, el cual era poseedor. Dicha cesión suscitó fuertes críticas, ya que parecía reconocer la unión existente entre ambos. A la muerte del arzobispo, le sucedió su sobrino Gil de Albornoz en la sede toledana, teniendo lugar durante ese período el primer pleito entre Villaumbrales y la Abadía de Husillos. La causa de él, estriba en la posesión del despoblado de San Julián (se despobló en 1160). El arzobispo, como señor de la villa hubo de tomar partido en el pleito, siendo agraciado en él Villaumbrales.


Iglesia de San Juan de Villaumbrales
Muerto Alfonso XI le sucede Pedro I, el cual no mantenía buenas relaciones con don Gil. Este hecho supuso el abandono de Toledo, para integrarse en la corte papal de Avignon, donde residía el Pontífice. La ayuda prestada en la toma de los Estados Pontificios le valió el abadengo de Husillos, lo que le supuso en el segundo pleito tomar partido por la Abadía contra los intereses de Villaumbrales.
Permaneció Villaumbrales bajo mandato del arzobispo varios siglos durante los cuales fue amurallada como recinto señorial, a la vez que seguía pagando alcabalas y tercias. La jurisdicción de Toledo acabó en 1574, cuando el Papa Gregorio XIII otorgó el señorío de Villaumbrales al rey Felipe II, por la defensa de la cristiandad hizo con sus tercios y naves, en Bélgica y Lepanto. El otorgamiento llevaba consigo: elección de alcaldes Mayor y Ordinario; Regidores, Alguaciles..etc, así como obtener de sus rentas cantidades inferiores a 40000 ducados. Ante la escasa aportación económica que hacía la villa, los consejeros del rey le aconsejaron venderla, pensando en el vallisoletano Andrés de Lespes como comprador, a quien le cupo la inmensa satisfacción de poseer tan hermosa población.


Torre de San Pelayo

Pocos sucesos ocurrieron en Villaumbrales por entonces, hasta principios del S. XIX, fecha en la que comienzan las obras del “Canal de Castilla” a su paso por Villaumbrales. Con su construcción se intentaba un transporte de mercancías más rápido entre la meseta y el puerto de Santander, desde el cual serían trasladados a diferentes puntos del mundo.
En otras dos empresas contribuyó a finales del S. XIX e inicios del XX : Permitió a la línea férrea Palencia-León-Galicia, de paso por sus trigales; asimismo dio provisión de teja a los monjes cistercienses de “ La Trapa “ para la reconstrucción de su monasterio.

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